PISACARRILES
  Cogollos Vega - Atalaya de Deifontes - El Sotillo - Iznalloz
 
RUTA REALIZADA ENTRE COGOLLOS VEGA - IZNALLOZ.
(Pasando por la Atalaya de Deifontes y el Sotillo.)

    Empezamos la ruta con un día gris y presagiando agua (luego llovió menos de lo que parecía) pasado el instituto de Cogollos.


        Pronto divisamos nuestra primera parada, muy al fondo, la atalaya.



    Encontramos las primeras indicaciones de nuestro recorido, anunciando el primer desvío: El Sotillo y la subida a la cueva del Agua.

 
    Continuamos por el camino carretero encontrando de nuevo una indicación que nos decía que estábamos andando por la "Cañada real de la atalaya de Cogollos".


       Caminando entre olivos y chispeando una lluvia muy fina.

        Llegamos al desvío de subida a la atalaya de Deifontes.


    Donde hacemos la primera parada para comtemplar las hermosas vistas   ( Deifontes, Sierra Elvira, pantano de Cubillas, gran parte de la Vega granadina, las nubes nos dejaron sin algunas vistas muy interesantes) desde este torreón de la época nazarí y que utilizaban para avisar de las incursiones y ataques enemigos.

   
    Las vistas de la subida a la Cueva del Agua también nos interesan bastante, ya que tenemos proyectada una ruta empezando en Las Mimbres, subiendo al monte Arana (con sus feas antenas) por el Collado del Agua y una vez allí seguir la cuerda hasta llegar a la cueva del Agua para bajar hasta el cruce de caminos terminando en Cogollos.



    Dejamos atrás  la atalaya y seguimos las indicaciones de las tablillas de madera que  anuncian el Sotillo. Con algunas subidas en el camino, pero ya entre pinares antiguos y vegetación mediterránea (en esta época muy florecida).

 
    Así lloviznando, con el día gris y en algunas ocasiones con bastante barro en las botas, dejamos atrás Cantarranas y subimos la pendiente que nos deja en el cortijo del Pocico y la zona llamada de las Razuelas.



    Caminando por una vereda encontramos un triste testigo que cumplió ya sus años, la copa partida a un lado del camino y el tronco seco pero majestuoso.


    De nuevo en el carril carretero llegamos junto al puente de Santa Teresa, empezando a pisar ya el asfalto y viendo las últimas indicaciones que nos llevan a el Sotillo.


    En el restaurante, cervecita para recuperar fuerzas y luego bocata de jamón en el área de acampada. Más tarde visita a uno de los últimos alambiques que en sierra Arana  destilaron la alhucema para hacer fragancias y colonias.


    Desde aquí tratando de caminar lo menos posible por el negro asfalto, llegamos a Iznalloz, donde esta vez no cojimos el tren... había un autobús con el que llegamos a Granada casi dos horas antes.




 
 
   
 
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